martes, 13 de diciembre de 2011

Él no es el más guapo, ni mucho menos. No es el más atractivo ni el que tiene los ojos más bonitos. No tiene cuerpo de gimnasio. No es el más listo, ni el que destaca con sus notas. Puede que no sea el más amable ni el mejor amigo. No es el chico perfecto, y nunca será el típico príncipe azul, más que nada por la razón de que éste no existe. Tampoco tenemos los mismos gustos. Pero él siempre me saca una sonrisa, el que me hace sentir un cosquilleo en el estómago. Es él el que me hace ver que la perfección no está en los ojos del que mira.
Es el que me hace olvidar hasta lo inolvidable. No es lo más, pero es mi más.


lunes, 12 de diciembre de 2011

Cuando pierdes tiempo al teléfono, cuando los minutos pasan sin que te des cuenta, cuando las palabras no tienen sentido, cuando prefieres estar con él por encima de todas las cosas, cuando te despiertas y lo primero que imaginas es su sonrisa, cuando piensas en todo lo que habéis vivido juntos, cuando pone esa cara de niño bueno, cuando le necesitas y sabes que está ahí, cuando cada día pasa sabes que te enamoras más, cuando piensas que si alguien te escuchara creería que estás loco, cuando ninguno de los dos tiene ganas de colgar el teléfono, cuando después de que uno ha colgado el otro comprueba que lo haya hecho de verdad, entonces estás perdido. O mejor dicho, estás enamorado, lo que, en realidad, es un poco lo mismo.